Lidiar con las culpas asociadas a la emigración es un desafío común para muchos. Cada experiencia es única, pero este sentimiento se entrelaza con distintos aspectos de nuestras vidas. Al explorar estas emociones, descubrimos que la culpa puede manifestarse de diversas maneras.
Conversando con alguien que emigró huyendo de un pasado difícil, queda claro que la culpa puede ser reemplazada por el alivio de escapar de situaciones perjudiciales. Sin embargo, para otros, como yo misma, la culpa se teje en el tejido de la distancia: estar lejos mientras los padres envejecen, perderse eventos familiares y, en mi caso particular, la absurda culpa de no sufrir con ello durante la pandemia mientras estaba en Países Bajos y ellos en España.
Para muchos de nosotros la emigración puede conllevar algunas culpas. Y serán muy variadas en función de la historia personal de cada uno. Pero si es cierto que con muchas de las personas con las que he podido hablar sobre experiencia de emigrar, experimentan ese sentimiento en mayor o menor medida, dependerá de distintos factores.
Hablando con una mujer de origen brasileño que llevaba más de 20 años viviendo en países Bajos, le pregunte sobre ese sentimiento de culpa y si ella en algún momento lo sintió, a lo que ella me respondió de forma enérgica... En ningún momento me sentí culpable, si no aliviada de haber salido de aquel infierno que era su vida, Solo pensaba en escapar Había sufrido maltrato familiar de joven y fue uno de los motivos para aprovechar la oportunidad de salir fuera de esa situación que era de peligro.
Cada situación es única y por lo tanto las emociones son diferentes para cada persona. Yo misma he sentido culpa porque estoy lejos mientras mis padres envejecen. Porque me encuentro a distancia cuando ellos enferman y me pierdo algún festejo familiar, nuevos nacimientos en la familia, cumpleaños o acontecimientos importantes para nosotros o para algún familiar o amigo cercano. Por más videollamadas que haces no sientes que es suficiente.

La culpa es una emoción negativa que surge cuando creemos haber transgredido normas éticas, ya sean personales o sociales, especialmente si hemos perjudicado a alguien, aunque a veces este sentimiento se desarrolla sin una razón aparente, arraigado en nuestras normas culturales y familiares
La conciencia moral se desarrolla en nuestra infancia y se ve influida por nuestras diferencias individuales y las pautas educativas y culturales. Sí tus padres te dijeron siempre que debías cuidar a tus hermanos porque eres el hermano mayor, entonces a la hhora de emigrar y separarte de ellos vendrán los golpes de pecho, se van generando emociones que se traducen en la mayoría de los casos en sentirse mal.
"Comienzas a pensar tantas cosas que hasta dolor de cabeza te produce, la tristeza causa cortisol, se traduce en estrés y te puedes enfermar".
Existen personas que confunden el sentimiento de culpa con la vergüenza, remordimiento o angustia e impotencia, al confundir esta emoción incrementa su malestar emocional, provocando tristeza, ansiedad y stress,
La culpa puede ser sana cuando es una respuesta a un perjuicio real causado a alguien. Aquí, funciona como un castigo que nos ayuda a respetar normas y evitar perjuicios. Por otro lado, la culpa enfermiza no tiene base objetiva y puede desencadenar desequilibrios emocionales.
Es común entre muchas personas sentir culpa, La psicoterapia te ayuda a identificar la culpa y reconocer lo que estas sintiendo. Hay muchas técnicas para enfrentarnosa nuestras culpas y miedos más ocultos, te puede venir bien escribir un relato, y drenar todo lo que estas sintiendo. Pregúntate.
¿Por qué te sientes culpable?
Quizás sientas que tienes mejor vida en el extranjero, que el resto de tus familiares, Quizás por no estar en los momentos de celebración o en momentos difíciles o quizás por haber ido persiguiendo un sueño y haberlos dejado abandonados. Si estas lidiando con este sentimiento te voy a dar algunos consejos que te pueden servír para tu adaptación

Afronta el malestar, sé valiente y asume la responsabilidad por tus acciones. Si emigraste en busca de un mejor estilo de vida, es una razón válida. La responsabilidad implica reparar, no castigar. Acepta que no todos entenderán tu elección de inmediato, y eso está bien.
Acepta y no trates de evitar el malestar, llénate de valor y responsabilízate por tus acciones. Si decidiste emigrar en busca de un mejor estilo de vida para ti y los tuyos, es una razón de peso. Nadie ha dicho que emprender sea un camino fácil, por eso es mejor buscar responsables y no culpables.
La culpa va ligada al castigo y a la victimización, sin embargo, la responsabilidad implica una reparación de lo que has hecho, del daño que hayas podido causar. Son muchas las familias que dependen de un único miembro que vive en el extranjero eso gran responsabilidad que algunas veces pesa demasiado, pero si esa situación no hubiera pasado, como podría mantenerse la familia.
No deberías sentirte culpable si no orgullosa y responsable. No todos los miembros de tu familia lo vana entender en el momento, y más aún si es que tienes hijos pequeños y vas perdiendo el contacto de su día a día. Todo eso va dejando una huella de dolory culpabilidad por no estarjunto a ellos. Pero no olvides que, estás donde estás para ofrecerles un futuro mejor.
Permítete fallar; todos cometemos errores. El aprendizaje surge del error, siempre que te centres en encontrar soluciones. Establece metas realistas y reconoce que cada uno tiene su propio proceso de adaptación.
Desde la distancia también puedes disculparte, estar al tanto y apoyar a quien lo necesite. No te pongas metas irreales, cada uno tiene su proceso de adaptación. En algunas ocasiones los familiares o amigos que viven en el lugar de origen nos empujan a tener unas metas no reales.
Eres tú la que vives en este nuevo país, solo tú puedes saber cuál es el mejor camino, Se realista no estás aquí para cubrir las expectativas de otros.
No te detengas en la culpa; lo pasado, pasado está. La parálisis no te permite avanzar ni solucionar las cosas. Reafirma tu propósito de adaptarte al nuevo lugar.

Si sientes que has causado daño, discúlpate. Aunque no siempre te comprendan de inmediato, la mayoría aprecia el gesto.
Pedir perdón es un acto de valentía y refleja la importancia del vínculo con los demás. Pedir perdón es un acto de valentía, donde se deja el orgullo a un lado y se demuestra la importancia de los sentimientos y del vínculo hacía el otro.
En algunas ocasiones te puedes sentir culpable porque un familiar tuyo murió y no te dio tiempo de decirle todo lo que sentías, sería bueno que le escribieras una carta a donde dejes fluir tus sentimientos, luego quema esa carta y déjala ir en el sitio que quieras, te aseguro que es liberador.
Analiza si la culpa es genuina o si alguien intenta manipularte. No te dejes llevar por argumentos llenos de carga emocional. La migración afecta tanto al que se va como al que se queda, y algunas presiones son manipulativas.
Para que esto no suceda analiza si el punto de vista del otro es válido y si tiene en cuenta tus se entos. ¡¡iNo te dejes manipular!!!
La migración la sufren también tanto el que se va como el que se queda, dentro de la familia pueden presionarte para que vuelvas, utilizando argumentos llenos de carga emocional, para que te sientas culpable. Es una forma de manipulación.
El perdón propio es liberador. Reconocer, afrontar y reparar errores restaura tu autoestima. Perdonarte es el regalo más asertivo que puedes darte.
La emigración puede cargar con la culpa, pero manejarla de manera saludable te libera para adaptarte y crecer. No te quedes estancado; acepta, actúa y perdónate. ¡Tu camino hacia una adaptación más saludable comienza ahora!
YOLANDA CALVENTE
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¡Comienza tu viaje hacia una adaptación más saludable ahora!, Siempre estoy aquí para apoyadorte y ayudarte, no dudes en contactarme si consideras que puedeo ser la persona que te ayude.
Yolanda calvente
Psicóloga y Terapeuta
Hola, Bienvenido a...
Entre Dos mundos con Yolanda en Holanda
Para una emigración más consciente y sana.
Soy Yolanda Calvente, Psicóloga especializada en personas que emigran, y en este podcast te acompaño con reflexiones cortas y poderosas sobre la salud mental, el duelo migratorio y la adaptación cultural. Episodios de ~6 minutos que caben en cualquier hueco de tu día para darte claridad y herramientas emocionales.
Perfecto para oyentes que buscan entender la parte emocional de la emigración que nadie suele contar.
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